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El proyecto establece una metodología simplificada para el cálculo del nivel de eficiencia energética de las envolventes de los edificios susceptibles de ser calefaccionados, y las características de la etiqueta de eficiencia energética. Se estima su normalización para mediados de este año.
En poco tiempo sabremos si se aprobará el proyecto de esta norma IRAM que es el fruto del consenso técnico entre los diversos sectores involucrados y las observaciones obtenidas luego de la discusión pública del esquema de la norma IRAM 11900.
La etiqueta de eficiencia energética especificada en el proyecto de la norma tiene por objeto informar al consumidor sobre la eficiencia térmica de la envolvente de los edificios. Por envolvente se define al cerramiento del edificio, que incluye tanto los opacos como los transparentes (techos, paredes, puertas, ventanas y similares), pero no incluye los pisos en contacto con el suelo. Incluye los pisos sobre espacios exteriores (por ejemplo: pisos sobre plantas libres).
Mediante la etiqueta se califica la eficiencia a través de un sistema comparativo, compuesto por ocho clases de eficiencia energética identificadas por las letras A, B, C, D, E, F, G y H, donde la letra A se adjudica a las envolventes de los edificios más eficientes y la H a las menos eficientes. ). Es un sistema equivalente al que ya rige para los sistemas de aire acondicionado, heladeras, lavarropas y de estufas a gas, entre otros. El proyecto de norma también establece una metodología simplificada para el cálculo del nivel de eficiencia energética de las envolventes de los edificios susceptibles de ser calefaccionados, y las características de la etiqueta de eficiencia energética.
"La norma IRAM 11.900 contiene la memoria de cálculo para determinar la cantidad de grados/día necesarios para calefaccionar un edificio en 20 grados C", explica la arquitecta Marina Kusnir, coordinadora de la Gerencia de Construcciones del IRAM. De ese modo, cuando la variación media de la temperatura sea menor o igual a un grado, el edificio será considerado como muy eficiente y recibirá la clasificación más alta (letra A). "La clasificación será voluntaria", aclara Kusnir.
El profesional responsable del proyecto deberá entregar al propietario una ficha técnica con los detalles del cálculo y las explicaciones necesarias para poder comprender el contenido de la etiqueta, según se establece en el borrador de la norma.
Para redactar la IRAM 11.900 se tomaron como referencia otras normas actualmente en vigencia: IRAM 11.549 (Aislamiento térmico de edificios. Vocabulario), IRAM 11.601 (Aislamiento térmico de edificios. Métodos de cálculo) e IRAM 11.603 (Acondicionamiento térmico de edificios. Clasificación bioambiental). Todas ellas permiten estudiar la envolvente de una construcción.
El Subcomité Construcción Sostenible fue creado para trabajar de forma espejada con el comité ISO. En ese contexto, el IRAM está estudiando otras normas ISO relacionadas con la construcción sustentable y que seguirán el proceso habitual de aprobación. Ellas son la IRAM / ISO 21.929 (Indicadores de sostenibilidad), la IRAM / ISO 21.931 (Marco de referencia para el análisis del desempeño ambiental de las obras de construcción, parte 1: Edificios) y la IRAM / ISO 21.932 (Edificios y bienes inmuebles - Edificación Sostenible - terminología).
Si quiere acceder al Esquema de discusión del proyecto de norma 11900 haga click en el link:
http://www.cedu.com.ar/novedad_detalle.php?id=296
Fuente: CEDU (el contenido de esta publicación fue realizado a partir de los datos suministrados por IRAM)
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